miércoles, 29 de febrero de 2012

Día de campo


Ayer fue día de campo. Hacía tiempo que no hacía tanto ejercicio, subir por el monte pasa factura, así que hoy creo que no haré demasiadas cosas que requieran demasiado esfuerzo físico.

Pero mi hijo lo disfrutó muchísimo. Muchos de sus amigos estuvieron en la excursión y jugaron todo y más. Además de desarrollar un gran sentido del equilibrio, estas actividades en plena naturaleza, ayuda mucho a fomentar un correcto sentido de la orientación y cooperación entre ellos.

Iban todos en grupo, 14 niños de edades entre tres y 13 años. La subida se hizo como en dos grupos, los niños optaron por el camino más corto y empinado, y los menos niños (nosotros, se entiende) por el camino, algo más cómodo pero también machacante.

Una vez arriba comimos en un llano, descansamos, charlamos e iniciamos descenso, porque los niños salieron en bandada a seguir jugando por entre los árboles. Todos juntos, esperándose unos a otros, ayudándose y disfrutando del día. Toda una lección de cooperación mientras se estudia el terreno. Saber donde y como pisar para no resbalarse y bajar rodando.

Aunque en un momento se nos despistaron, estábamos tranquilos, porque sabíamos que ninguno se descolgaría, ni tan siquiera el pequeñín, que aguantó el tramo como un jabato.  Es lo bueno de esta "tribu", que ninguno está desprotegido. 

Cuando los encontramos estaban juntos, jugando  a que huían de los romanos, mi hijo me contó que los romanos éramos nosotros), así que debían moverse silenciosamente y siempre pendiente de nuestra posición. Como para preocuparse.

Es maravilloso ver como niños de edades tan dispares pueden convivir, jugar, apoyarse y ayudarse de este modo. Todos pendientes de todos y con una armonía que asombraría a cualquiera. Estos serán los adultos del futuro, personas íntegras, empáticas y respetuosas.

 

lunes, 27 de febrero de 2012

Sábado de orquesta



Este fin de semana ha sido bastante intenso, a la par que interesante y muy productivo. Entre otras cosas porque mi hijo tenía su primer ensayo general en una orquesta con todos los instrumentos.

Vamos por partes. Desde mediados de septiembre del pasado año, está acudiendo a una academia para aprender a tocar el violín y la guitarra eléctrica. Cinco meses que han sido, por el momento, tremendamente productivos.

Su profesora de violín pensó que sería bueno para él pertenecer a la orquesta que tienen y, aunque él no se veía demasiado preparado, al final intentarlo. El resultado está siendo mejor del esperado, contando con que en muy poco tiempo ha dado un paso grandísimo.

El primer ensayo al que asistió solo era de violines, tuvo que adaptarse a tocar mientras escuchaba al resto, no ir a su ritmo como suele estar acostumbrado, sino acoplarse entre los instrumentos. Aunque al principio le costó un pelín, pudo conectar con el resto y disfrutarlo plenamente.

Pero lo más grande llegó este sábado, cuando el ensayo era general con toda la orquesta. Ahí si que vio lo grandioso que puede llegar a ser unir todos los elementos que forman el grupo. Estaba pletórico y a la vez sumido en un maremoto de emociones, lo presentí a través de todo su cuerpo. No era capaz de seguir bien el ritmo, se perdía a menudo, porque se dejaba llevar por el sonido que le envolvía desde dentro, desde el mismo centro de toda aquellos instrumentos tocando en armonía.

Quedan ahora ensayos desde casa, interiorizar su papel, disfrutar mientras participa, y eso va a ser un gran reto, puesto que su cerebro procesa las cosas de otro modo. Aunque realizó unos ejercicios kinesológicos para conectar ambos hemisferios cerebrales antes del ensayo, el momento pudo con él. Pero salió satisfecho, muy contento y sobre todo el verse arropado por toda la orquesta, puesto que su violín sonaba bien entre todos y cuando se perdía, con dejar de tocar fuerte pasaba desapercibido, con lo que su confianza estaba asegurada, él no metería la pata.

Un nuevo pasito más. Espero que nunca deje de caminar.

viernes, 24 de febrero de 2012

Camisetas originales


No hay nada más chulo que llevar tus propios diseños de camisetas. Creo que tampoco puede haber mejor regalo, puesto que plasmas parte de tu esencia en él. El tiempo que se ha dedicado a pensar en el dibujo, lo que quieres transmitir con él, adaptarse a los gustos de las otras personas sin perder tu identidad por el camino.


Es un momento que también compartimos muy estrechamente, puesto que la base del diseño suelo organizarla yo y él hace todo lo demás. 

Con una camiseta, a nosotros nos gustan más las de color blanco para que quede mejor el colorido, unos rotuladores de tela y un momento de inspiración, se pueden crear obras de arte, desde mi punto de vista.

Desde aquí os animamos a modificar el vestuario, o al menos darle pinceladas de color. Como regalo también soy muy bonitas, un regalo original, sencillo y sin tener que recurrir a regalos demasiado costosos e impersonales.

jueves, 23 de febrero de 2012

Multiplicando

Tras aprender a sumar y restar, algo que ya tenemos dominado, nos tocaba aprender a multiplicar. No porque "toque", sino porque he ido viendo que a mi hijo le interesaba saber, manejar el concepto, controlarlo en sí. 

Pero nos encontramos con otro "pero", su bendita dislexia, la memorización sistemática. Es algo que le cuesta horrores, memorizar números, conceptos, incluso nombres, es algo que está fuera de su alcance. Así que no tenemos más remedio que buscar alternativas para desarrollar esa área de manera divertida y sencilla. Encontramos una muy chula en Aprendiendo Matemáticas.


Elegimos dos números a multiplicar, 32 x 24.  Como nosotros no tenemos la misma cantidad de tapones de colores, en Montessori el verde simboliza la unidad, nosotros adaptamos los números a la disponibilidad de nuestro propio colorido. Así las unidades son el blanco, las decenas el rojo, las centenas el azul y las unidades de millar el verde. Comenzamos descomponiendo los números con los tapones. Así se ve en el lado izquierdo representado el 32 con 3 tapones rojos de decenas y 2 tapones blancos de unidades. Sencillo.

 
 Vamos multiplicando por unidades, con lo que es mucho más fácil. Vemos que multiplicando el primer tapón situado en la línea vertical, empezando por abajo, con el primer tapón de la línea horizontal, empezando por la izquierda, nos da el resultado de 10 (1 x 10, el tapón blanco por el rojo), así que pondremos encima el tapón del color correspondiente. Así seguiremos durante toda la línea.


 Vamos viendo ya algún que otro tapón azul, claro, cuando multiplicamos dos tapones rojos entre sí, decena por decena, nos da la centena (10 x 10, tapón rojo por tapón rojo). Como se ve seguimos línea por línea.


Ya tenemos toda la multiplicación expuesta. Ahora solamente queda contar los tapones. Haremos grupos de diez, cada diez tapones de un color equivalen a uno inmediatamente superior. En nuestro caso tenemos 16 tapones rojos, que representan la decena, con lo que representan el número 160. Así que quitamos 10 de ellos y lo sustituimos por un tapón azul, que en nuestro caso representa la centena, así que nos quedaremos con con 6 tapones rojos  y añadiremos uno más azul, teniendo ahora 7 centenas.


 Así queda entonces representada nuestra multiplicación. En el papel que hay a la derecha está el resultado de la operación, para que sea autocorrectivo. Por un lado tenemos los números a multiplicar, y por el otro el resultado. Una manera sencilla de entender esta operación, divertida y que nos sirve para solucionar problemas, dado que multiplicar de este modo te ayuda a descomponer mejor todas las cantidades.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Ponencia de Birke Baehr



Acabo de ver un vídeo muy interesante de este futuro agricultor orgánico que tiene hoy en día 12 años, Birke Baehr, quiero recomendarlo, porque realmente merece la pena

Una parte de la educación requiere también concienciación sobre nuestro entorno, el futuro de nuestro planeta y la responsabilidad que cada uno tenemos porque el mañana sea seguro, en todo los aspectos, para las nuevas generaciones.

Me ha encantado que un niño, cuando dio la charla tenía 11 años, haya llegado a esas conclusiones, a preferir la buena alimentación frente a la publicidad engañosa que hay detrás de cada producto que llama a su consumo a través de imágenes que capten público infantil. Pero claro, como dice él, es que estudia en casa.

Esa libertad de elección, esa manera que se tiene de abordar ciertos temas, de que todo sea aprendizaje y, muy importante, que vayan formando su propio criterio individual, eso se consigue cuando van aprendiendo a su ritmo y analizando cada cosa detenidamente, cada información que reciben pueden analizarla profundamente el tiempo que requieran. Eso se consigue con una educación realmente individualizada en lugar de estandarizada.

No hay un temario prefijado de manera inamovible, puede trabajar cualquier tema que le apetezca sin miedo a pensar que "desatienden" otras materias. Y pongo "desatienden" entre comillas porque desde cualquier tipo de tema que le interese se puede trabajar todas las materias.

Lejos de la idea que se está tratando de transmitir desde algunos medios, la educación en el lugar puede ser la más completa para el niño, solo hay que fijarse en este caso concreto, con que responsabilidad afronta su ponencia, como está perfectamente estructurada, con ejemplos claros y un gran trabajo de investigación tras ella. 



martes, 21 de febrero de 2012

Su propio reloj-despertador

video

Ayer, a parte de sus clases de música, nos tocó pasar por la librería, está enganchado a la saga del Busca Fieras, así que pasamos a comprar varios números, además del primer libro de las Crónicas de Narnia.

Estando en la librería vimos una colección de libros chulísimos, yo lo catalogaría como iniciación a la electrónica o robótica, de la editorial SM. El que mi hijo eligió era para crear su propio reloj despertador. 

 
Por lo que me comentó una de las mujeres que trabajan en la librería, el que se agotó primero fue uno con el que montabas un dinosaurio. Además de todos los componentes necesario para montar tu obra, incluye un libro de instrucciones muy completo, con explicaciones amplias sobre el tema.



Así que según llegamos a casa se puso a montarlo. Como había gastado la cinta aislante en arreglarse una espada y decorar un escudo, pues recurrimos al celo, que para el caso es lo mismo.


 Había que ir montando cada uno de los componentes de su reloj-despertador, uniendo cables a la vez de ir leyendo las explicaciones sobre el funcionamiento de cada uno de ellos.


 Una vez que tuvo todos los cables unidos, solo le hizo falta terminar de montar el reloj, atornillar todo bien, ponerle pilas (no vienen incluidas) y probar el invento. Que como podréis comprobar más arriba, si el vídeo lo permite, funciona correctamente.

domingo, 19 de febrero de 2012

Nuestro universo mágico


Mi hijo ha descubierto a Harry Potter en todo su esplendor, hace poco tiempo no podíamos leer ni tan siquiera el primer libro, menos aún ver alguna de sus películas, con lo que a mí me gustan. Aunque reconozco que la primera vez que leí toda la saga me dejó una sensación agridulce, pero eso es otra historia.

El caso es que está tan metido en este universo mágico que decidió que quería una varita. Primero pensó en ir al campo que tenemos cerca de casa y buscar una rama apropiada para hacer su propia varita. Al menos ya hemos superado el tener que ir a comprar una.

Pero tras rastrear los cajones de la cocina encontró la solución perfecta, los palillos chinos, los que se utilizan para comer, tienen la medida perfecta, según cree él, son fáciles de encontrar y solo hay que personalizarlos. A mí no se me hubiera ocurrido (pero eso a estas alturas no es nuevo para nadie), pero él vio más allá.


Así que un poco de Patarev de colores, un palillo chino y un poco de imaginación, dan el resultado de más arriba. Imaginad cual es el mío, no hace falta demasiado coco para darse cuenta de que es el más simplón. Llevamos todo el fin de semana jugando con ellas, lanzándonos hechizos.

Para rizar más el rizo hemos tenido problemas con la luz durante los dos días, pero para mi hijo eso no ha sido problema. En un momento en el que no volvía la luz y teníamos que comer, muy serio fue a por su varita y lanzó su pedazo de hechizo "Lumus" y curiosamente la luz volvió.... Ahí lo dejo estar, yo pensando en que las casualidades existen y él, por contra, valorando una varita hecha por él y que puede igualar a cualquiera que venda Olivanders.

viernes, 17 de febrero de 2012

Su dislexia, su ventaja


La mente del disléxico es maravillosa, al menos eso es lo que me demuestra mi hijo a diario. Como ejemplo pondré este dibujo. Estábamos jugando al Pictionari, le encanta, además de que trabajamos con él muchas áreas. Entre ellas la temida lectura, porque interpretar correctamente la palabra a dibujar es todo un reto.

Bien, pues le toca a él dibujar su palabra. Una acción. Me dibuja lo que he puesto más arriba. Me lanzo a la aventura: disparar, jugar, entrenar, lanzar... Nada, que soy incapaz de adivinar la dichosa palabra.

Así que me rindo, lo casi normal en mí, y me suelta "Acertar". Brutal, en mi vida lo habría adivinado, y lo mejor de todo, me toca esa palabra a mí y no sabría como dibujarla. Pero para él fue fácil y sencillo.

"¿Pero no te das cuenta mamá?, es muy fácil, ha acertado en la diana". Y con esta sencilla frase me deja a la altura del betún preguntándome ¿quién tiene un problema realmente?

jueves, 16 de febrero de 2012

Y llegaron las fracciones


Pues eso, que el tema le ha interesado bastante, así que le expliqué básicamente lo que consistía y estuvimos trabajando con unas piezas de goma eva que hice con formas geométricas, así él pudo ir manipulando cada una de las 12 piezas e ir colocándolas en montoncitos.


De esta forma ha ido viendo las partes a tomar de un conjunto de objetos. Pensé en hacerlo con el reloj, también muy significativo, pero le gustó más la idea de manipular directamente las figuras. Total, el resultado fue el mismo.

Como recurso también recomiendo esta página, Aplicaciones Didácticas, que me parece muy interesante.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Tu pie derecho

Entre todos los mensajes que solemos recibir algunos son muy curiosos y los ponemos en práctica. El último rezaba así:

- Tu pie derecho

Es tan curioso que te reirás de ti mismo y volverás a intentarlo al menos 50 veces, para asegurarte que eres más inteligente que tu pie derecho y... no lo lograrás.

1.- Sentado levanta el pie derecho y haz círculos en sentido de las agujas del reloj.
2.- Mientras haces esto traza en el aire el número seis con tu mano derecha.

Tu pie cambia de dirección y no puedes evitarlo.

Claro que lo intentamos, y claro que fallamos, pero para un niño como el mío eso no entra dentro de sus parámetros, así que ideó la manera de vencer este obstáculo. ¿Cómo?, sencillamente comenzando el seis del revés, por la barriga como él dice.

Conclusión, siempre podemos superar todos los obstáculos que se nos presenten, si bien no siempre de la manera que se presupone que hay que hacerlo.

lunes, 13 de febrero de 2012

El Egipto de los faraones

Hace poco hicimos un trabajo relacionado con Egipto, un país que había elegido para visitar. Al final decidió que era mejor hacer un lapbook, es manejable, no ocupa casi nada de espacio, se guarda con facilidad y tiene infinidad de diseños. Dentro de su función, quiso que fuese un juego de preguntas, así, de forma sencilla, puede repasar conceptos y aprender otros nuevos.

Así que nos pusimos a realizar bolsillos donde meter las tarjetas, que hemos plastificado, con las preguntas por una cara y las respuestas en la otra. Cada bolsillo tiene la foto de un lugar concreto, elegidos todos por mi hijo, según preferencias. 


El tablero es el mismo lapbook, realizó una pirámide y la dividió en siete partes. Cada parte tiene las divisiones que le entraron, justas para poner el número y el nombre del lugar donde coger la tarjeta para preguntar. Personalmente en cada casilla habría puesto un lugar, para que cada vez que uno caiga tenga pregunta, pero él prefería hacerlo así.  


Las reglas son sencillas, cuando caes en una casilla con nombre hay que responder correctamente a la pregunta de la tarjeta que habremos sacado del bolsillo correspondiente. Por ejemplo, si caemos en las Pirámides de Guiza, tendremos que recurrir al bolsillo que hay arriba a la derecha. Si se acierta la pregunta en el próximo turno tirará de nuevo el dado para avanzar, si no se acierta, en el próximo turno tendrá que volver a intentarlo con otra tarjeta, así hasta que se acierte.


Lo mejor de todo es el compromiso que ha adquirido con el juego, está siendo capaz de leer las tarjetas y comprobar mi respuesta, esto era impensable hace unos meses, pero lo está consiguiendo. Quizá el tipo de letra también influya, hace un tiempo leí un artículo relacionado con esto mismo e indicaba que para niños disléxicos había unas letras que se presentaban  más sencillas para su lectura, por lo que elegí la letra Comic Sans, y parece que está dando resultado. 

Ahora solo queda ir ampliando la colección de tarjetas según vayamos avanzando, que creo que en breve tendremos que introducir otras 48 más.





 

viernes, 10 de febrero de 2012

Preparando San Valentín



Una idea muy bonita para regalar es este florero con su flor. Es muy sencillo de hacer y se pasa una tarde de manualidades estupenda.

Materiales.
- 2 hojas de papel cebolla. Verde para el tallo y de cualquier color para la flor.
- 1 trozo de cartulina, para la base del florero.
- 1 rollo de papel higiénico vacío.
- tiras de papel de cocina
- 1 pajita
- Cola
- Témperas
- Pinceles


Envolvemos la pajita en el papel de color verde, para darle la forma del tallo y que aguante luego la flor.



 

   Damos forma de flor al papel, en nuestro caso rosa, y lo pegamos a la punta de la pajita. Rematamos con un poco de celo.


Ya tenemos la flor, de forma rápida y sencilla, ahora solo queda realizar el florero.

 
 En una base de cartón o cartulina, nosotros aprovechamos cajas y envases de cartón, damos la forma a la base del florero, tal como queremos que sea.


Pegamos la base al rollo. Hacemos una mezcla de cola blanca con agua, este pegamento líquido nos ayuda a ir pegando las tiras de papel de cocina por todo nuestro florero. Una vez que esté todo cubierto, dejar secar.
Con las témperas iremos pintando nuestro florero. Dejemos que nuestra imaginación haga el resto.

  
Un regalo sencillo y precioso, hacer tantas flores como queramos, un ramo precioso para regalar.


Operaciones con el ábaco



Las sumas con el ábaco es algo que a mi hijo le gusta bastante, lo encuentra muchísimo menos aburrido que hacer las sumas a modo tradicional, para él se convierten en un juego pudiendo hacer diferentes variaciones.


Realizar sumas mentales, comprobar resultados, restar, cambiar los sumandos, al fin y al cabo experimentar con los números. Como bien dice Malena, matemática y creadora del blog Aprendiendo Matemáticas, las matemáticas no tienen que ser aburridas.

jueves, 9 de febrero de 2012

Pimball casero

En este momento nos encontramos en un punto en el que queremos desintoxicarnos de tanto consumismo, así que la idea es divertirse y jugar "haciendo". Gracias a unos amigos pudimos comenzar el proyecto pimball en el que mi hijo crease el suyo propio, como cuando yo era pequeña y los niños de mi barrio lo hacían. 


Tras marcar lo que será el contorno del recorrido, se procede a ir clavando los clavos necesarios para que las gomas queden sujetas, eso evitará que la bola se salga de nuestro pimball, o al menos esa es la intención.


En su caso concreto prefiere empezar por las esquinas, para ir posteriormente añadiendo los clavos necesarios para cubrir todos los laterales.

El momento más complejo ha sido la colocación de las pinzas a modo de flippers, hizo algo básico, llenarlo todo de gomas para tensarlos, no es demasiado estético pero al menos es funcional.


 Prosigue con el diseño, sigue un pequeño plano que se ha realizado con anterioridad, aunque las posibilidades para modificar el pimball son infinitas.


 Este es el diseño básico con el que comienza, pero creo que más que jugar al pimball lo que realmente le apasiona es el proceso de creación, así que hemos acabado con algo que parece más un cuadro abstracto para colgar en la pared que lo que realmente debería de ser. Lo mejor, ha llegado a la conclusión de que tanto diseño impide que la bola se mueva libremente, así que ha quitado varias gomas y el resultado ha sido este. Pero seguro que no es la última modificación que hace. Eso o proporcionarle otra madera para que siga creando sus propios juguetes. Esto último es lo que ha ganado.

 

lunes, 6 de febrero de 2012

Indefensión aprendida (subtitulado)




Este vídeo me parece impresionante, como en apenas cinco minutos se puede minar la autoestima de cualquiera. Evidentemente los niños son los más vulnerables, pero también los adultos podemos caer en ello. Mucho cuidado y fomentemos siempre una fuerte autoestima en nuestros hijos.

viernes, 3 de febrero de 2012

Cuando somos tres

En casa convivimos mi hijo, su dislexia y yo. Y es que en muchas ocasiones esta diferencia entre su manera de ver el mundo y la mía ha creado situaciones bastante tensas. Pero todo por no ser consciente de que hay mil maneras de aprender, mil maneras de intersarse por las cosas y mil maneras de entender. 

Hoy en día el acceso a la información, a la cultura en general, es más accesible, y la manera de llegar a ella muy variada. Pero aún así seguimos basandonos primeramente en saber leer y escribir, luego ir rellenando nuestro cerebro de datos concretos y en el orden en que nos dicen que tienen que ir. 


Cuando convives con la dislexia toda esta estructura se desestabiliza, se vuelve incluso dañina y hay que buscar nuevas formas de llegar al mismo punto, pero por diferentes caminos. Entender esto puede costar, sobre todo cuando tienes tan interiorizado todo el sistema, tal como nos ha pasado durante toda nuestra vida de estudiantes. Parece que hay que seguir un guión establecido para poder llegar a esas ansiadas metas que nos proponen siempre desde fuera. Salirse de él puede considerarse fracaso, o peor incluso, intentar poner en jaque todo un sistema perfectamente organizado y que no admite error por ningún lado. Para ello está toda la sociedad, o al menos una inmesa mayoría, que tiene precisamente la función de intentar que el rebaño siga así, unido y sin desvisase de ese camino perfectamente señalado por el que todos tenemos que pasar.


En mi caso me he encontrado con lo que comunmente llamarían un claro caso de fracaso escolar, un niño desmotivado, disperso, que no presta atención a lo que otros quieren que aprenda, que suele ser contrario a sus intereses e inquietudes. Quizá no solamente su dislexia propiciase esto, en algunos colectivos sería definido también como un niño con déficit de atención. Su futuro podría verse claro, puesto que le cuesta seguir cualquier norma que para él carezca de sentido, o estar atento a explicaciones que en ese momento no le interesan lo más mínimo. No creo en la fuerza, así que me es imposible "obligarle" a hacer nada que vaya contra su propia naturaleza, y por experiencia también añadiré que no serviría absolutamente de nada. 


Así que el objetivo claro también está en adaptar el aprendizaje de todo en sus necesidades, sus intereses y sobre todo hacerlo de forma que no se sienta menos inteligente que el resto. Porque las etiquetas suelen tener ese efecto tan negativo en las personas. No nos engañemos, leer antes o después no es problema, llegará un momento en que el interés sobre lo que hay escrito sea mayor que la dificultad que encuentra para descifrar la palabra escrita, que realmente es lo que tienen que hacer las personas con dislexia, enfrentarse a un jeroglífico diario.  


Con paciencia, dejándole a su ritmo, sin presiones, acaba haciendo lo que todos esperan con tata ansia que haga, leer. Cuando ves que está superando su propio muro, cuando va teniendo armas desarrolladas por él mismo, cuando su autoestima sube porque se ve capaz y sin necesitar ayuda externa, ahí es cuando ha ganado una de las tantas batallas con las que tendrá que lidiar toda su vida, puesto que su dislexia le acompañará siempre, y por eso le hace ser un niño tan especial.

jueves, 2 de febrero de 2012

Puzzles celestes

Hay una cosa que nos encanta, mirar el cielo, y muchas noches nos aventuramos en él con un telescopio que tenemos, bastante básico, pero por el momento nos está sirviendo. Tenemos la ventaja de vivir en una zona de poca contaminación lumínica, esto nos permite poder observar todo el firmamento en las noches que las nubes lo permiten.


Esta última vez que utilizamos el telescopio se nos ocurrió que tal vez podríamos hacer unas fotos a través de su visor, el resultado fue precioso, bueno eso es lo que nos parece, puesto que son el resultado del trabajo de mi hijo, para mí,  su valor es añadido.






Mediante esta página que me recomendaron desde la Comunidad Educarpetas utilizamos otra de las fotos para realizar un puzzle







Comenzamos

Tomar consciencia de tu vida, de tus sueños, de hacia donde quieres dirigir tus pasos,... Es un trabajo, puesto que en mi caso no estaba muy acostumbrada a pensar, sino más bien a dejerme llevar. Desde que fui madre todo cambió muchísimo, el dejarme llevar ya no valía, ahora tenía que actuar, puesto mi hijo pasa a ser algo más que yo, y cosas que antes no daba importancia, ahora las veo completamente diferente. Al menos esa ha sido mi percepción.

Hace tiempo que tengo pendiente este blog, desde que decidí encargarme plenamente de la educación de mi hijo, para ser exactos, y creo que ha llegado la hora de hacerlo, puesto que este camino es súmamente gratificante, aunque no exento de momentos duros, pero compensa.
El despertar de una nueva vida, el paso a paso con tu hijo, el crecer juntos al fin y al cabo, otra manera de acompañarle en su desarrollo, de estar ahí en cada momento, pero sin dirigir, que es lo más difícil. Dejarle ser, pero para ello primero tengo que "dejarme ser" a mí también, reaprender muchas cosas y valorar su opinión tanto como la mía. Es tan fácil vivir como un niño y es tal difícil hacerlo como un adulto. 

Veremos que sale de todo esto.