viernes, 13 de diciembre de 2013

Taller Construcción de Guitarra




   Hace unos días pudimos aprender a elaborar una guitarra gracias a un taller que nos ofreció RJ Guitar, una empresa familiar que se dedica a la creación y reparación todo tipo de guitarras.

   Tuvieron la deferencia de montarnos un taller para explicar todo el proceso que conlleva crear una guitarra desde la base. Ellos son unos verdaderos artesanos y nos mostraron como trabajando los diferentes tipos de madera, se pueden crear joyas musicales. Eso sí, cada guitarra necesita una madera en particular. Los niños aprendieron mucho, pero tengo que admitir que los que más disfrutamos fuimos los padres.

   Hay que reconocer que la maquinaria llama mucho la atención, a grandes  y pequeños, y que te enseñen como funciona, no tiene precio.

   Esta enorme lijadora fue la máquina estrella. Por un lado, tocar sus rodillos, por otro, jugar con el serrín que desprendía. Pero nada que no se solucione con una buena ducha.


   Según se iba avanzando en la elaboración de la guitarra, íbamos pasando a las diferentes zonas del taller, para entender bien su proceso y la paciencia que hay que tener.
 


   Darle forma a la parte trasera de la guitarra requiere de toda ésta presión, en la foto de abajo se ve claramente cómo hacerlo.
 


   Ver las entrañas de una guitarra es muy curioso. Como si fuese el esqueleto del instrumento. No parece que tenga demasiado misterio, pero nada más lejos de esta idea. Dependiendo del tipo de guitarra, las cuerdas que lleve, el sonido que queramos sacar de ella, su estructura interna será diferente.

   Y este juguete, pues una máquina muy chula, que graba lo que quieras en madera. Creo que fue la estrella del día, sobre todo por el detalle que nos donaron desde Rj Guitar.

 
    Muchas gracias por vuestro tiempo, paciencia y explicaciones. Hoy ya sabemos un poquito más del arte de crear guitarras. 

Y como broche final, Abel y Jose se arrancaron con esta pedazo de improvisación, pinchar aquí.



lunes, 11 de noviembre de 2013

Laberinto de las Cárcavas

   Parece mentira que en nuestra comunidad tengamos paisajes tan extraordinariamente hermosos como éste. Ésta ha sido sin duda una de las salidas que más nos han impresionado, y que repetiremos sin duda.

   Pero, como siempre, el taller al que acudimos nos tenía reservadas muchas más sorpresas. Nos tocó ir a Patones, a la presa que allí hay,  donde nuestras expertas explicaron a los niños toda la historia de dicha presa y la función de las mismas.




    Tras las explicaciones pertinentes, comenzamos el recorrido que nos llevaría hasta las Cárcavas, eso sí, siguiendo con unas charlas muy interesantes.


   Muchas veces no nos damos cuenta de la cantidad de información que no compartimos con  nuestros hijos. En ocasiones parece como que el conocimiento está ya ahí y que no hace falta más. Pero en situaciones como esta me doy cuenta de ello. Algo tan sencillo como la recogida de la aceituna y sus diferentes usos, adquiere un matiz de gran importancia cuando alguien se detiene a explicárselo a los niños. Y no sólo eso, sino que les hace partícipes de la experiencia, compartiendo sus conocimientos y experimentando a la antigua usanza.


   Tras las explicaciones pertinentes, se repartieron unos cubos al os niños con aceitunas que ya habían sido tratadas. Les quedaba sólo el último toque, así ellos pudieron aprender a aliñarlas de forma directa y divertida. Tras introducir todos los ingredientes, se les repartió unas pocas a cada uno. Aunque a mí no me pareció algo demasiado interesante, reconozco que los niños lo disfrutaron mucho y les encantó la experiencia.


    Continuando con nuestra clase, llegamos a un punto donde nuestra experta pedagoga explicó cómo funciona un río. Con una maqueta de arcilla, que habían realizado, explicaron conceptos tan básicos como son la erosión, transporte y sedimentación. He de decir que les quedó perfectamente claros.


   Llega el momento de poner en práctica todo lo aprendido. A clasificar rocas.






   En esta búsqueda participaron pequeños y grandes, aunque hay que decir que los niños muestran más habilidades en ciertos terrenos.


   Ahora nos quedaba llegar al laberinto. Toda una aventura.



   El terreno no presentaba excesiva dificultad, pero ir cargados con las bolsas de la comida, y el hambre que nos gastábamos, hacía que aquello pareciese una ruta interminable.



sábado, 9 de noviembre de 2013

Cueva de los Enebralejos

   Siguiendo con nuestras salidas, esta vez nos tocaba ir a una cueva en Segovia, Cueva de los Enebralejos. Aunque el mundo de la prehistoria lo tenemos muy dominado, nunca está demás recordar cómo fueron los primeros pasos de nuestros antepasados.


   La idea era pasar allí el día y realizar la visita a primera hora de la tarde, para que los niños hubiesen jugado toda la mañana. Lo único malo, que pese a que no llovió, el tiempo no nos acompañó del todo. Pasamos un poco de frío, claro sólo los adultos, pero compensó.



    Tras la comida llegó la hora de comenzar nuestra visita. Como era de suponer no podíamos hacer fotos dentro de la cueva, por lo que sólo pondré las que hice en el poblado. Muy didáctico e ilustrativo.

   La historia ha de vivirse, no puede limitarse a escuchar una charla sobre cómo sería un poblado sin la magia de un escenario preparado para tal fin.


   Recolectar frutos era una práctica habitual, había que alimentarse con todo lo que la naturaleza nos ofrecía. Poco a poco, el hombre, comenzaría a cultivar su propios alimentos.



    Curtir pieles también era importante. Había que resguardarse del frío. Un gran trabajo que hoy en día no valoramos.


   El hombre aprendió a cocinar, combinando así alimentos y creando nuevos sabores.


   Pero la realización de útiles y herramientas era un trabajo también imprescindible. Sin ellos la vida era totalmente distinta.


   Algo por descubrir, cómo fueron capaces de conseguir cobre desde ciertos minerales. Una vez fundido se vertía en moldes de piedra para conseguir mejores herramientas.



Y, por supuesto, ver el interior de una choza no tiene desperdicio alguno. Los niños lo disfrutaron mucho.


   También alguno se atrevió a pasar a la acción.

video

Tras esta visita mi hijo sabe mucho más sobre las cuevas, su formación, sus diferentes utilidades en las distintas épocas de la historia y, naturalmente, sobre la vida en un poblado en la prehistoria.

Consecuencias - Cortometraje

Y estos niños siguen sin parar, porque el arte les sale por todos los lados. A disfrutar de este vídeo y sus consecuencias.

domingo, 6 de octubre de 2013

Salida Villa del Prado, día mundial de los ríos


   El estudio de nuestro entorno nos enseña muchas cosas. Conocer el estado de nuestros ríos nos muestra la calidad del agua que tenemos, y con ello concienciarnos de lo que la contaminación puede afectar a todo nuestro ecosistema.

   En esta ocasión hemos aprendido a medir la calidad del agua del río Alberche. Nos desplazamos hasta Villa del Prado, para participar en la jornada del día mundial de los ríos que preparó el grupo local SEO-Sierra de Guadarrama .

   La salida consistía en analizar el agua del río, encontrar macroinvertebrados y analizar las huellas del entorno para reconocer los animales que habitualmente recorren esta zona. Como los días anteriores había estado lloviendo bastante, las condiciones que presentó el agua no son las más adecuadas, pero aún así pudimos ver cómo se realizan los controles de la misma y ver algún que otro "bichito" en el agua.

   Lo primero y más importante, tomar muestras de agua. Para eso los niños se pintaron solos.

   Para las muestras de macroinvertebrados la cosa se complica un poco.  Hay que situarse de espaldas a la corriente, clavar los talones en la arena y moverlos un poco, para levantar el fondo y que queden ,los restos de arena que se arrastra con la corriente, en la red. Tras la obtención de esta muestra, se vuelca en una bandeja a la que se le añade un poco de agua y se deja reposar, a espera que los macroinvertebrados se muevan libremente por la misma.


     Pasamos a analizar el agua mientras nuestros tímidos y escasos, dicho sea de paso, macroinvertebrados nos deleitan con su presencia.


    Todo está dispuesto para comenzar, así que pasamos a realizar las primeras pruebas en el agua. Comprobamos lo turbia que está, aunque no pude realizar una buena foto para mostrar los sedimentos que quedaron en el fondo del recipiente.


   El PH nos indica la acidez del agua. El valor normal estaría comprendido entre 6/8.  Los valores bajos nos indica que el medio es ácido, tiene más hidrógeno y el agua no es saludable, pero los valores altos, que nos indican que el medio es alcalino, es mucho peor para el agua, nos indica que está más estancada. Un agua laminada, sin corriente, tiene poca vida.



   Medimos también los niveles de oxígeno. Si no hay oxígeno disuelto el agua no presenta un nivel óptimo, que sería en torno a un 4 en la escala. En este caso, al haber llovido durante tanto tiempo, los valores no son los normales del río, no obstante pasó del 0, con lo que se podría decir que no estaba tan mal.


    El nivel de nitratos nos indica si es apta o no para bañarse. El valor normal estaría entre 5 y 10. Si presenta valores de más 40, el agua no es apta para bañarse. Si por el contrario no llega al mínimo de 5, podría decirse que el agua está en mal estado. En esta ocasión, nos repitieron, los valores no son del todo reales dadas las lluvias pasadas.

   
   La dureza del agua, nivel de carbonato cálcico, nos indica la capacidad que tiene dicha agua para asimilar los metales pesados (sustancias tóxicas), a mayor dureza, mayor capacidad. La nuestra está moderadamente dura, puesto que sale azul, no indica contaminación. El agua blanda es más vulnerable. Los indicadores, menos de 75 es un agua blanda, entre 75 y 150, el agua es moderadamente dura. Estamos en el límite de la buena calidad del agua analizada, pero siempre teniendo en cuenta la situación de lluvia sufrida. 

   Tras completar el análisis, llegando a la conclusión de que el agua no es apta para beber ;-D, nos dedicamos a analizar el recipiente de los macroinvertebrados, llevándonos alguna que otra sorpresa. Pudimos ver algunas larvas de dípteros, odonatos y oligoquetos.


 
    Ahora, tras el análisis del agua, a rastrear el terreno. No encontramos huellas, pero sí unos curiosos agujeros, pregunta lanzada al aire ¿conejo o zorro?


 
   Pues parece que gana el zorro. El conejo esparce la tierra en línea recta, entre sus patas traseras. El zorro forma un abanico. 



    Vimos cangrejos, tanto el americano como el nuestro. Pero las fotos no salieron demasiado nítidas. Lo gracioso, ver a los niños como no solo se ayudaron del tubo para ver lo que había en el agua, sino para comunicarse entre ellos de un extremo a otro.


   Pese a no encontrar huellas, aunque si restos de excrementos de zorro rojo, nutria europea, visón americano, erizo, gato y perro, el paseo estuvo genial. Las fotos, pues las dejo a la imaginación del personal.

   Como era de esperar comimos allí y pasamos una estupenda tarde de charla para los adultos y juegos interminables para los niños.